El transporte por carretera de combustibles, productos químicos y alimentos líquidos está estrictamente regulado por el convenio internacional ADR y la norma TS EN 13094. Las fuerzas de "chapoteo" creadas por el líquido en movimiento cambian momentáneamente el centro de gravedad del vehículo, creando peligros como vuelcos, derrapes y una mayor distancia de frenado. Nuestros camiones cisterna de GRP ofrecen soluciones de ingeniería contra estas fuerzas dinámicas.
La legislación ADR exige el uso de rompeolas para restringir el libre movimiento de la superficie dentro del tanque. Las tasas de llenado entre el 20% y el 80% son el rango donde el efecto de chapoteo es más severo. La ligereza del GRP proporciona entre un 30 y un 40% más de capacidad de carga que el acero.